Extensiones de Rastas

Ya es hora de descubrir las extensiones de Rastas
Cuando la gente piensa en hacerse rastas, muchas veces, se echa para atrás, ya que les da miedo o les agobia pensar que, si se las tiene que quitar (ya sea por no quererlas, haberse cansado de ellas o no poder llevarlas en el trabajo), tiene que cortarse el pelo.

Pero no solo eso es un problema, puesto que también hay gente apasionada por la cultura rastafari, pero que no tiene el cabello lo suficientemente largo como para hacerse rastas. Hemos de tener en cuenta que la longitud mínima, para ello, suele ser de 10-12 cm, dado que, después de hacer la rasta, el mechón de pelo queda más corto.

Entonces se quedan con las ganas de llevarlas, pero lo cierto es que existe otro método para lucir un estilo rastafari, sin dañar el cabello de ningún tipo, y es usar extensiones de rastas.
Las extensiones de pelo con rastas tienen más ventajas que inconvenientes
Empezando por la salud de nuestro cuero cabelludo, que sufre menos si le enganchamos las extensiones con rastas que si las hacemos directamente de nuestro pelo natural. Otra ventaja es que se pueden quitar cuando lo deseemos, sin necesidad de cortar nuestro pelo, por lo que, tras quitarlas, parecerá que nunca las hemos llevado. Por último, si tenemos el cabello corto, también podemos llevar rastas como si fueran de nuestro propio cabello.

Y, frente de estas ventajas, podemos reseñar otras, si comparamos el cuidado de las extensiones con el de las rastas naturales, como, por ejemplo, que el primero resulta mucho más sencillo y ordenado. Las rastas naturales crecen sin orden y de una misma raíz pueden salir dos o juntarse dos raíces y hacer una sola rasta grande y eso no pasa con las extensiones, ya que, como se ponen mechones individuales, no se enredan entre ellos.